Adrienne
De "sin valor" a una vida llena de alegría
Encuentro octubre de 2019
Adrienne

Solía trabajar mucho—como 80 horas a la semana en un lugar donde prácticamente me estaba destruyendo. No me daba cuenta entonces, pero estaba buscando realización y propósito en el lugar equivocado. No era feliz en absoluto.

Me rompí el tendón de Aquiles y tuve que someterme a una cirugía y no pude trabajar. Me sentía sin valor.

Durante este tiempo Santo Domingo tuvo un retiro, y no tenía nada más que hacer, así que simplemente fui. Aquí sentí que Dios me pedía que lo dejara guiarme, lo que significaría que no podría trabajar tanto.

Poco tiempo después fui invitada a un viaje misionero a Haití e fui. Después de regresar, dejé mi trabajo y fui bendecida con uno en Caridades Católicas.

Mi vida ahora está llena de tanta alegría. Me estoy esforzando por servir a Dios a través de mi trabajo y servir a las personas en mi comunidad me ha traído gran significado y propósito a mi vida.

Tu historia importa

La historia de nuestra relación con Jesucristo es la mejor herramienta que tenemos para difundir la Buena Nueva. Es personal, es real, y es lo que más conocemos de nuestra propia experiencia con Dios.

Comparte Tu Historia

Utiliza estas indicaciones para ayudarte a escribir tu historia. 1. Reflexiona sobre el Camino del Discipulado Tu historia podría abarcar elementos de tu encuentro con Jesús, tu formación como su discípulo, o la evangelización de otros. Intenta enfocarte en un aspecto del Camino del Discipulado (por ejemplo, Encuentro, Formación, Evangelización). 2. Escribe tu historia. Siéntate, ora y escribe tu historia personal pidiendo la ayuda del Espíritu Santo. Escribirla te ayudará a organizar tus pensamientos. 3. Mantenlo breve. Tu historia debe poderse contar en 3 minutos o menos. Esto puede parecer desafiante, pero una buena historia debe ser cautivadora y concisa. Todas las parábolas de Jesús fueron así, y nos encantaría contar historias como Jesús.

EN ES