John
Dios ha traído emoción a mi vida y a la de todos
Encuentro agosto de 2022
John

Me enamoré del patinaje. Veía todos estos videos de skate y eso es lo que quería ser: anti-gobierno; anti-autoridad. Estaba viviendo a un ritmo muy rápido y haciendo lo que quería.

No podía cuidarme, así que terminé sin hogar. Estaba muy dañado, sufriendo mucho y realmente perdido. Tenía un amigo que me dijo que había vendido su alma al diablo y recibió ciertas cosas de él. Aunque no creía en el diablo, pensé que no quería hablar con Dios, así que decidí orar a Satanás. Pensé, ¿qué daño puede hacer? Eventualmente fui a la cárcel, y fue allí que comencé a clamar al Señor pidiendo ayuda.

Uno de mis amigos allí, Mario, realmente me discipuló en la fe. Veríamos lo que creían todas las denominaciones. Luego comenzamos a estudiar, leer a los Padres de la Iglesia e historia de la Iglesia.

Cuando los estudias, ves que todos los primeros cristianos eran católicos que creían en la Santísima Eucaristía y la Presencia Real de Cristo. Eventualmente visité la Iglesia Católica. He tenido más emoción en la vida siguiendo a Dios que la que tuve involucrado en las drogas.

Tu historia importa

La historia de nuestra relación con Jesucristo es la mejor herramienta que tenemos para difundir la Buena Nueva. Es personal, es real, y es lo que más conocemos de nuestra propia experiencia con Dios.

Comparte Tu Historia

Utiliza estas indicaciones para ayudarte a escribir tu historia. 1. Reflexiona sobre el Camino del Discipulado Tu historia podría abarcar elementos de tu encuentro con Jesús, tu formación como su discípulo, o la evangelización de otros. Intenta enfocarte en un aspecto del Camino del Discipulado (por ejemplo, Encuentro, Formación, Evangelización). 2. Escribe tu historia. Siéntate, ora y escribe tu historia personal pidiendo la ayuda del Espíritu Santo. Escribirla te ayudará a organizar tus pensamientos. 3. Mantenlo breve. Tu historia debe poderse contar en 3 minutos o menos. Esto puede parecer desafiante, pero una buena historia debe ser cautivadora y concisa. Todas las parábolas de Jesús fueron así, y nos encantaría contar historias como Jesús.

EN ES